La ley en Canadá, en lo que respecta a los juegos de azar en línea, es algo gris. Aunque no existe un texto real que regule específicamente la legalidad de los sitios web de juegos de azar en línea, las autoridades canadienses han interpretado de manera imprecisa el contenido del Código Penal de Canadá para que aplique a ellos, y en este sentido, la ley es bastante clara: solo los gobiernos provinciales pueden gestionar y operar legalmente las casas de juego, ya sean físicas o en línea. Esto se hace extensivo al póquer, al casino y a las casas de apuestas deportivas.

POR CORY R. LEVI

Entonces, ¿cómo es posible que los operadores extraterritoriales acepten los negocios en Canadá sin sufrir ninguna consecuencia legal, a diferencia de la situación en la que varios de ellos se vieron involucrados hace unos años en Estados Unidos? La respuesta es sencilla: mediante el “Principio de los operadores extranjeros”. El Principio de los operadores extranjeros establece que, mientras no existan vínculos sustanciales con Canadá (lo que los tribunales canadienses denominan “nexo”), las autoridades canadienses no tienen jurisdicción sobre estos operadores extraterritoriales y, por lo tanto, no pueden aplicar la legislación canadiense, lo que les permite seguir operando y obteniendo ingresos que, a los ojos de los distintos gobiernos provinciales, son ingresos que pertenecen a Canadá.

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